
Este pino tiene
corteza fuera de lo común, es muy vieja y además llega a la
mismísima punta de las ramas.

Detalle de la maravillosa corteza de este pino.

Corteza de pino de edad media - alta

Corteza de pino de edad media - baja

Corteza de olivo de máximo rango. El olivo portador de esta corteza
es más que viejo.

Esta sabina por fin está en maceta de bonsái. Han sido necesarios
más de cinco años de cultivo para verla así, en la maceta definitiva
y con brotes suficientes para formar la estructura básica del árbol.

Este pino está en la primera arte del proceso. Hay que lograr
pasarlo del cajón a la maceta definitiva. |
Si el vendedor asumió el riesgo e invirtió el tiempo por
nosotros, para que disfrutemos de un material "listo para
consumir", es lógico que ese "potensai" sea de un precio más
elevado que otro que está totalmente en bruto.
No
menosprecies el riesgo que supone comprar una planta débil o
enferma
Esta es otra de las típicas cosas que los aficionados no tienen
en cuenta. Puede pasar que nos ofrezcan un árbol que nos gusta
mucho y de verdad que nos encantaría trabajarlo para ver lo
precioso que queda después de nuestro arranque de creatividad y
virtuosismo en el alambrado, torsión de ramas, trasplantado y
que se yo cuantas cosas más. Pero ¡vaya! está un poco amarillo o
las yemas son minúsculas o la brotación de este año casi no se
ve, en definitiva, que el árbol que ha captado nuestra atención
está enfermo o está débil.
Lo sensato sería no comprar pues, dependiendo de los casos, nos
estamos jugando el 100% de la inversión.
Mi experiencia me dice que un aficionado que ha puesto los ojos
en un árbol no es capaz de resistirse a la tentación de
modelarlo por muy débil que el árbol esté.
En otras palabras, no te montes la fantasía de que vas a dejar
el árbol en reposo hasta que tenga la salud de un toro y sólo
entonces lo vas a modelar. Prácticamente nadie es capaz de
soportar tan larga espera con la tentación viviendo en su propia
casa. Además, ese tiempo de espera vale dinero y el riesgo que
corres al adquirir una planta en malas condiciones también
Insisto, no compres una planta en malas condiciones pero, si lo
haces, que el precio sea tan bueno que justifique el riesgo.
Bienaventurados aquellos que encontraron un proveedor de
confianza
Por favor que nadie se ofenda. Lo que quiero decir con esto es
que es bueno tener un proveedor habitual, que a lo largo de los
años nos haya demostrado ser digno de nuestra confianza.
Conozco un caso de alguien que vendió un tejo plantado en un
macetón, que en su interior ocultaba una tremenda sorpresa, el
tronco había sido cortado justo por encima de las raíces y por
lo tanto era un árbol sin raíces.
Por supuesto el árbol murió en casa del cliente pero, imaginad
su sorpresa cuando lo sacó del macetón para averiguar que había
pasado y vio que se trataba de un esqueje gigante cobrado a
precio de ejemplar. Afortunadamente esto fue un caso aislado y
no hace falta que advierta sobre ello
Un buen proveedor es aquel que no sólo nos suministra árboles
bien cultivados, sino que además conoce nuestro nivel técnico y
artístico, conoce nuestras habilidades en el cultivo (o falta de
ellas) y puede asesorarnos en la elección del material que más
se adecua a nuestro perfil. Si además de eso necesitamos que nos
ayude con el diseño y este es capaz de darnos ideas de buen
nivel para el modelado del futuro bonsái, entonces estamos ante
el proveedor ideal.
Un
árbol no tiene que ser más caro por el hecho de ser recuperado (yamadori)
A veces se recuperan cosas que no deberían de haber sido
recuperadas por su falta de interés para bonsái, pero en cambio,
se piden cantidades injustificadas sólo por el hecho de que sean
yamadori.
Por lo general los yamadori reúnen más cualidades que los que no
lo son, pero claro, esto pasa cuando el recuperador es lo
suficientemente sensato. La conclusión de esto es que la
cantidad de dinero a pagar por un árbol es directamente
proporcional a las buenas cualidades que el ejemplar reúna,
independientemente de su origen.
¿Qué es lo que se valora en prebonsái?
Fase de cultivo
Cuantos más años de cultivo bien dirigido pasan por un árbol,
más mejoran sus características y más caro es el árbol.
Fase de educación del cepellón
Este es uno de los puntos clave. No es lo mismo comprar un pino
en un gran cajón, que comprarlo en una maceta de bonsái de las
proporciones adecuadas para el árbol. Ese paso del cajón a la
maceta definitiva supone, en muchos casos, largos años de
cultivo y muchos riesgos asumidos por parte del cultivador. Eso
también tiene un precio.
Si vas a comprar un yamadori y ves que la base del tronco está
justo al borde de la maceta o cajón que lo contiene, piensa que
no es por capricho del recuperador, sino porque el árbol tiene
todas las raíces a un lado y además es muy probable que exista
una gran raíz que vaya desde el tronco hasta el lado opuesto del
cajón. Pasar ese árbol a la maceta definitiva te llevará,
posiblemente, un mínimo de dos trasplantes (4-5 años).
Y seamos justos, si el yamadori que vas a comprar está en la
maceta definitiva, quiere decir que al cultivador le costó 4-5
años (en la mayoría de los casos) ponerlo ahí y todo ese trabajo
hay que pagarlo.
Las texturas de la corteza y la madera
Los hay que parece que valoran los bonsáis al peso, fijándose
únicamente en que el árbol sea gordo y grande.
En cambio, los aficionados con buena formación son capaces de
disfrutar con aspectos tal vez menos evidentes, pero que son uno
de los ingredientes que hacen que un árbol tenga ese algo
especial que lo diferencia de los demás.
Cuando uno es capaz de apreciar las texturas que denotan edad en
un árbol es señal inequívoca de que ha dado otro paso en su
formación como bonsaista.
El precio de un árbol puede dispararse sólo por el hecho de
tener unas cortezas de mucha calidad (ver. BA 106 Pág. 30) o
bien por que las maderas muertas que pudiera tener estén ajadas
y con esa textura que sólo la madera centenaria puede tener. En
las texturas se ve la edad y en Japón esta particularidad se
tiene como uno de los grandes elementos diferenciadores.
Proporción y movimiento
Todos lo sabemos, un bonsái o prebonsái ha de tener unas
proporciones armónicas y un movimiento interesante.
Una buena conicidad y un nebari bien formado también son muy
valorados, aunque, a veces y dependiendo de la especie, se puede
hacer la manga ancha si el árbol no tiene un nebari de libro y
lo compensa con el carácter y naturalidad que algunos yamadori
pueden llegar a tener.
Ramificación
Otro aspecto que tampoco se tiene en demasiada consideración
cuando hay que tasar un árbol. La ramificación supone años de
cultivo y ya sabemos que el tiempo es oro.
De todas formas no todos tienen claro qué ramificación es la que
cuesta dinero y cual no. Lo que debemos pedir a un prebonsái en
lo referente a este punto es:
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Primero: |
que
haya muchas ramas y gocen de buena salud. |
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Segundo: |
que
las ramas estén muy subdivididas, es decir, que estén muy
ramificadas. Un árbol con muchísimas ramas primarias puede
parecer muy denso y por lo tanto ideal, pero no es así. Un
bonsái lo hacemos con las ramas primarias justas, pero que
estén muy ramificadas (ramificación secundaria,
terciaria,...) |
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Tercero:
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este
es el punto más importante. La vegetación debe comenzar lo
más cerca posible de la base de las ramas y continuar hasta
la punta. Sólo así nos será posible reducir el tamaño de la
copa.
Por tanto un árbol con buena ramificación (de calidad) será
más caro que uno que no tenga o que carezca totalmente de
ella. |
Especie
Algunas especies están de moda (oferta y demanda), otras son de
enraizado difícil, otras son escasas y algunas importadas. Hay
árboles que por su naturaleza tienen formas muy interesantes y otros
cuyo patrón de crecimiento es el del antibonsái. Los hay de hoja
pequeña y de hoja irreducible. Hay todo un mundo de especies y
calidades y por tanto un mundo de precios.
Maceta
¿Quién no ha oído hablar de las macetas de Tokoname? Son las macetas
a las que se les supone más calidad y las que, por consiguiente,
tienen un precio más elevado, llegando en ocasiones a costar mucho
más que al propio árbol al que contienen.
En el extremo opuesto están los envases reciclados y a medio camino
entre ambas infinidad de posibilidades. Dependiendo de la
maceta/contenedor donde haya ido a caer el árbol que quieres comprar
el precio se habrá visto afectado en mayor o menor medida.
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Agradecemos por la nota
a
David Benavente www.davidbenavente.com |
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